reina roja
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RECOMENDANDO LIBROS REINA ROJA de Juan Gómez-Jurado

la reina roja

UN AVISO: NO VOY A HABLAR DE LA TRAMA, SI NO DE CÓMO ESTÁ RELATADO, PUEDEN LEER TRANQUILOS QUE AQUÍ NO SE DESVELA NADA. ANTE TODO MAXIMO RESPETO AL AUTOR.

Desde muy niña me han gustado los misterios, todo aquello que esconde un enigma, un asesinato por resolver, un asesino que descubrir, una trama que desentrañar, un malo que desenmascarar.

Empecé a leer los misterios de Agatha Christie cuando no eran libros recomendados para mi edad y después di un salto, buscando novela negra, con autores como P.D.James o James H.Chase. Me encantaba recorrer las ferias de libro usado y ahí encontré verdaderas joyas, algunas de ellas  cobijadas bajo el ala de la editorial Bruguera, la del gato negro, ¿alguien por ahí que la recuerde?

bruguera

En esos recorridos me topé con uno de los que es para mí de los mejores escritores de novela negra. Más que negra casi sórdida, por cómo nos presenta la crueldad del relato. Estoy hablando de Giorgio Scerbanenco, cuyo nombre va asociado al premio de novela negra más importante en Italia. Bien es cierto que a veces encontramos cosas inapropiadas e inaceptables, pero su manera de narrar y sus tramas son impecables.

A lo que voy es que he leído mucho y de todo, pero lo que más novela negra, thriller. Sí, escribo novela romántica, pero lo mío es el crimen literario. De hecho me gustaría escribir un género diferente pero mis historias siempre me llevan al callejón romántico.

Hubo una época, hace unos años, que hice gran acopio de novela negra sueca, pero al final me parecía todo más de lo mismo y decidí no leer más, puesto que no disfrutaba las tramas y unas me parecían iguales a otras.

Llevaba tiempo en el que la portada de la novela Reina roja se me aparecía por todas partes. En librerías vi muchos lectores interesados por ella, no pasé por alto que era de las más vendidas, ni qué decir tiene de la cantidad de comentarios que tiene en Amazon. Sabía que caería en la tentación, aunque me negué a echarle ni siquiera un simple vistazo a la sinopsis. Quería comprar, descargar y empezar a leer, sorprenderme con lo que ahí me fuese a encontrar.

Ahora viene cuando la recomiendo, ¿no? He estado toda la semana pensando en el mejor modo de hablar de esta historia, pero sin llegar a hacerlo realmente, puesto que NO ES JUSTO DESTRIPAR LA TRAMA Y NO LO HARÉ. He empezado dando a conocer mis gustos literarios para después enlazar con lo que deseo deciros que no es si no…

El regreso a mis gustos originarios

revolver

El inicio de Reina roja fue suficiente para caer rendida a los pies del autor, Juan Gómez-Jurado. Y ya no es que quisieras seguir leyendo, que sí, quería, pero era algo más intenso y especial, algo como que la manera de contar, el lenguaje usado, te llevaba hacia delante, ibas sola a través de las páginas, una conducción en manos libres.

Y el punto fuerte para mí: la aparición casi de inmediato del protagonista masculino, que hizo que me sintiese como en casa de nuevo, un alivio, un decir «qué gusto», estaba esperando esto y no lo había encontrado en otras novelas desde hacía mucho tiempo. Sí, Reina roja ha servido para volver a mis gustos originarios, a mi género de lectura de cabecera, ese que no me permitía dejar el libro aparcado ni para dormir y me hacía leer incluso teniendo como única luz la de la farola de la calle.

Reina roja me retrotrajo a las voces de mi madre de «apaga ya esa luz» cuando no podía parar de leer porque necesitaba descubrir si atrapaban al asesino y que llegase al fin el desenlace.

Con esta novela de Juan Gómez-Jurado me he enamorado de nuevo de todo eso que tanto me gusta: la intriga, los investigadores de un caso y sus distintas versiones: el inteligente y el que no lo es tanto pero que se las da de ello, el que no se entera de nada, el modesto, el que se vanagloria y necesita logros y aplausos. He vuelto a todo eso que te atrapa de un buen thriller: seguir pistas, desentrañar misterios, quedarse atascados en un punto, la angustia de no avanzar cuando en cambio sí lo hace el reloj y las manecillas de este van en contra de la víctima. He vuelto a sentir de nuevo la frustración de los investigadores invadiéndolo todo.

Antonia y Jon

corbata

Como ya he dicho más arriba: qué gran dilema me supone hablar de Reina roja pero sin hacerlo, porque esta novela no es para hacer resumen, esta novela es para ser leída y disfrutar. Disfrutar y regodearse. Sí, regodearse en cada frase soltada de manera fresca y ágil por boca del inspector Jon Gutiérrez (la acabo de terminar y me apetece volver sobre algunos fragmentos únicamente para releer de nuevo diálogos llenos de frases ingeniosas)

Me encantan sus contestaciones y estar en su mente para saber qué piensa de aquellos con quienes debe rodearse, me maravilla su forma de contener la lengua y cuando no la contiene aun piensas que se ha quedado corto.

Me enamora de Jon que es bueno por sobre todas las cosas. Y lo que ya me fascina de él son esos trajes que Juan Gómez-Jurado le hace ponerse, sea cual sea la actividad que emprenda en el ejercicio de sus funciones. Aquí dejaría yo un lema que se le podría aplicar en Reina roja a su protagonista: «el chándal para correr, pero no tras unos delincuentes».  Jon, de puertas hacia fuera ante todo es elegante y le gusta vestir bien, y de puertas hacia dentro es noble, honesto, generoso, respetuoso y atento con quienes debe trabajar codo con codo, en este caso Antonia.

cerebro

Y de ella poco que decir, porque a esta mujer hay que descubrirla. Antonia es ante todo una cabeza prodigiosa, un cerebro si no único muy especial. Una mente al servicio de esos casos que nadie más que ella puede resolver. Si todo en su inteligencia es intachable, lo que concierne a su personalidad ya es harina de otro costal, pero estaréis tan enganchados al «modo Antonia» que solo deseareis leer y leer, avanzar y consumir páginas, intentando averiguar y desentrañar también la vida de esa mujer para llegar hasta el instante donde la conoce Jon.

Jon y Antonia son una pareja de trabajo impensable, pero a medida que la trama avanza lo que se nos hará impensable es verlos alejados el uno de la otra si de verdad desean resolver el difícil caso que se les plantea.

El respeto y el cuidado que Jon prodiga a su compañera es algo que gusta, mucho. Para él esa mujer es intocable y todo lo que ella pide, piensa o sugiere es respetado por el inspector, una veces, bien es cierto porque Antonia es más rápida que él y no puede más que seguirla en sus actos y otras porque las deducciones de su compañera no dejan lugar a rebatirle nada.

Ingredientes de Reina roja

Un asesinato, lo inexplicable y sin sentido. Secuestro, extorsión, mentes prodigiosas: por brillantes o enfermizas. Persecuciones al límite, discusiones, hipótesis cuestionadas, situaciones de peligro, momentos de angustia, miedo y pánico para las víctimas. Y dos protagonistas de lo más dispar que encajarán a la perfección, haciendo de ellos una pareja ya mítica del género.

Todos los «me gusta» y una crítica a Reina roja

Me gusta esa forma de escribir de Juan Gómez Jurado, me gusta por cómo relata y cuenta, con descripciones que más parece que estés mirando lo que él describe y todo puede estar ocurriendo ante ti en tiempo real.

Me gusta el estilo con el que está relatada Reina roja: directo, fresco, ágil, llamando a las cosas por su nombre.

Me gusta la brillantez de Antonia y la empatía que provoca su parte no profesional.
Me gusta Jon porque nada más conocerlo hizo que sonriese, por fuera dibujando una sonrisa en mis labios y sobre todo sonreía por dentro porque había encontrado ese personaje que tanto me gusta en una novela de este género. Jon alegra mi alma de lectora de novelas de intriga, me hace estar en casa, me hace sentir cómoda, ¡vaya, que parece que lo conoces de toda la vida!

Debo poner una sola pega, una crítica y es la similitud de uno de los personajes con un personaje de la vida real, creo que ese tipo de coincidencias no me llegan a gustar del todo. Pero cada escritor tiene sus razones y sus porqués a la hora de hilar una historia.

Y sin duda, por todo lo dicho, y también por no lo que no puedo decir de Reina roja, ya estoy leyendo la continuación y disfrutando de Loba negra.

loba negra

Autor

antonio.izquierdo.ai@gmail.com

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