Calendario
Sin categoría

¿QUÉ FUE DE LOS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO?

calendario

Que los días corren que vuelan ya lo sabemos todos. Que la vida pasa en un suspiro nos damos cuenta conforme vamos cumpliendo años. Hace nada hablábamos de curarnos en salud con la prevención de los riesgos navideños y ya estamos prácticamente arrancando la hoja del calendario que marca enero.

Probablemente antes de acabar 2019 nos hicimos un listado de propósitos para cumplir en este recién estrenado 2020. Hay personas muy metódicas y aplicadas que incluso se sientan y redactan esas listas. Otros, directamente, lanzan al vuelo, ante propios y extraños, sus propósitos sin cesar:

  • El año que viene voy a…
  • En el 2020 dejo de…
  • No pasa un año más sin que yo…
  • No me quedo con las ganas de decirle al impresentable de mi jefe que…

Así pasa lo que pasa y debes marcarte un propósito nuevo:

  • Buscar trabajo nuevo… y un saco de paciencia para sobrellevar al nuevo jefe.

Y si no fue un listado redactado, con su pertinente orden de importancia, al menos sí tuvimos en mente, antes de escuchar las 12 campanadas del 31 de diciembre, ese deseo que realizar o todo aquello que no deberíamos postergar por más tiempo.

Si soy sincera, estoy inmersa en tantos frentes que directamente no me propuse nada, creo que me conformo con ir cumpliendo los objetivos que tengo pendientes cada día, que la verdad son muchos, así que me voy marcando propósitos a diario.

Pero… ¿qué es un propósito?

Porque no se trata solamente de hacer algo, sino también de dejar de hacerlo:

  • No ver todas las series de Netflix… aunque te las recomienden encarecidamente.
  • No subir en el ascensor con el vecino que odia los desodorantes.
  • No quedarte en la cama cinco minutos más… algún día no llegarás al trabajo.
  • No comerte las uñas… ni siquiera cuando te digan que las Spice girl van a sacar disco nuevo y estás deseando escucharlo.

Según la RAE la definición de propósito es:

  1. Ánimo o intención de hacer o no hacer algo.
  2. Objetivo que se pretende conseguir.

«Ánimo» e «intención», palabras que suenan a alguien que lleva tiempo posponiendo la cuestión más simple: 

  • Llamar al pintor para que solucione unas humedades… ¡¡que descubriste este verano!!
  • Recopilar, ordenar y clasificar las fotos de hace años para pegarlas en un álbum. Esto creo que es común a muchos de los mortales que disfrutamos fotografiando todos los buenos momentos.
  • Leer los libros pendientes.
  • Beber esos dos litros de agua al día tan nombrados, aunque solo uno de ese par ya te provoque que te pases la vida en el baño.
  • Ah!! Y comer esas cinco piezas de fruta diaria, que siempre acaba el día y nunca has hecho bien la suma: el pepino de la ensalada, la manzana del postre, la zanahoria que cambiaste por un «donu»… Y el «donu» que te comiste detrás.
  • Levantarte cinco minutos antes para no llegar justita, estresada y con la lengua fuera al trabajo.
  • Depilarte las piernas… y no únicamente en verano.
Hombre depilándose

«Objetivo» suena a meta que queremos alcanzar, pero para conseguirlo hay que poner de nuestra parte, puesto que no se logran en un día, si no con un programa de pasos a seguir hasta cumplirlo. Requiere, por tanto, de nuestro esfuerzo.

  • Aprender inglés y no a nivel usuario… que es lo mismo que no saber ná.
  • Aprender a tocar la guitarra… en la playa ese soniquete rasgado de cuerdas queda ideal para atraer las miradas, esas que tu bañador nada sexi no ha conseguido reunir.
  • Aprender a conducir… que no es lo mismo que «sacarte el carnet», ¡¡sino aprender de una vez cómo se entra y se sale de una rotonda!!
  • Aprender a cocinar… y dejar de consumir lo que tu madre echa en los tapers

La mamá de Cuchiflitina ha dicho que ni un taper más y aquí la vemos poniendo en práctica sus dotes culinarias:

Barbie

¿Por qué un propósito?

Porque sin duda deseamos mejorar algo de nuestra vida o incluso mejorar nosotros mismos; o simplemente buscamos un cambio, aunque sea algo mínimo:

  • Antes del verano quiero… cambiar las cortinas y las lámparas. Bueno y la bañera por un pie de ducha, y ese suelo de mármol, tan frío en el invierno, mejor sustituirlo por parqué… Y ya que nos ponemos, Manolo, pintamos las habitaciones y nos metemos en reformas.

Cambiar algo que nos provoca urticaria:

  • Este es el último año que… veraneo con el superdotado de tu hermano, la cansina de su mujer y el escuadrón de la muerte de sus hijos.

Cambiar de sitio unos cuantos objetos para desplazarlos… hasta el contenedor:

  • Este fin de semana hago un hueco… subo y ordeno el trastero, so pena de provocar un derrumbe en el edificio por acumulación de trastos que ni recuerdas que existan.

habitación-desordenada

Procrastinar al fin y al cabo

Postergar o posponer acciones, hábito que nos lleva a retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, y a pesar de saberlo y crearnos incluso estrés por no hacerlo, las sustituimos por otras situaciones irrelevantes o más agradables. ¿Por miedo a enfrentarlas? ¿Por vagancia o dejadez?

Dejemos de procrastinar y manos a la obra.

Dejemos de proponer y hagamos más.

Dejemos de soñar y actuemos para conseguir.

Dejemos de incumplir y posponer.

Cambia el iré por voy, el mañana por ahora, el haré por hago.

Propósitos imposibles… despropósitos

Lotería de navidad
  • Ganar más  dinero… sí, bien pero ¿y cómo? Aviso: que te toque la lotería no es un propósito, ni siquiera es suerte, es prácticamente imposible, así que mejor intentar moverse para ganar ese dinero, más que esperar a que te caiga del cielo.
  • No trabajar

¿Te refieres a no trabajar tanto?

¡¡No, me refiero a no trabajar nunca más!!

Gracias por la aclaración, Paco. No olvides poner el despertador.

  • Casarme con alguien rico (el dueño de una fábrica de chuches, o el de una fábrica de zumos con pajilla… ¡asucarrrrr!!!! Forraita pa los restos.
  • Jubilarme ya

¿Cuántos años tienes?

32

Sigue soñando, Paco, a las 7 te aviso por si te quedas dormido.

  • Ser alta y delgada

¡¡Cómo, tu madré, morená, saladá!! (añada música a la canción, por favor)

En resumen: que marcarse propósitos está bien, pero siendo realistas, acordes con nuestras posibilidades, con nuestro modo de vida, con nuestros gustos y apetencias.

Dejo aquí un listado de propósitos generales que creo que vienen bien a todo el mundo. Todavía es principio de año, a tiempo estamos de aplicarnos y de luchar por ellos:

Leer… de todo y mucho

Salir de la zona de confort… sea esta la que sea

Saludar con más ganas

Y besar también

Pensar antes de hablar

No herir al hablar

Sonreír a los demás

Reír en compañía… y a solas

Estar a solas… y disfrutarlo

Alagar

Agradar

Regalar sin venir a cuento

Y… dejarse de tanto cuento

¡¡¡Felices propósitos!!!

Autor

antonio.izquierdo.ai@gmail.com

Comentarios



28 enero, 2020 a las 8:57 pm

Yo me apunto a casi todo. Quiero ser delgada y alta como mi madre, morena saluda.



Cristina Logopeda
18 febrero, 2020 a las 7:49 pm

Me uno a los que hacen 20.000 propósitos y acabo procrastinando…… en eso soy la mejor!!!



Deja un comentario