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POST DE CUARENTENA II

zapatos y reloj

Y aquí seguimos, con el confinamiento en el sinfín de los días. Y tal y como muestra la foto, con nuestros zapatos de salir a recorrer la vida atrapados en el tiempo. Con esta cuarentena eterna y con una coronavirus instalado para cambiarnos los días, las rutinas, las salidas, el trabajo, las relaciones… Un Covid-19 que trastoca pensamientos, sentimientos, maneras de hacer y de ver las cosas. Una situación inesperada que cambia planes, ideas, expectativas… Pero que no debe cambiar nuestras ilusiones y sueños. Así que, sigamos soñando y pensando que tras este tiempo de mascarillas, guantes y alcohol, nuestra esencia, todo aquello que nos hace fuertes y nos impulsa a seguir adelante seguirá aquí, con nosotros, cuando todo pase.

Os invito hoy a perderos un ratito entre líneas y a que paseéis entre las palabras que voy dejando a modo de post en Facebook. Os ofrezco dos micro relatos y también este juego de palabras a través del cual os cuento una historia gracias a las palabras emparejadas, un juego que no había hecho antes y con el que yo misma me sorprendí al comprobar cómo puede una historia estar escondida en el lugar más inesperado.

Juego de palabras

besándose

Aguas turbulentas

Mar enfurecido

Comentarios desafortunados

Árbol caído

Relación rota

Corazón solitario

Belleza serena

Mirada robada

Corazón acelerado

Sonrisa radiante

Rostro encendido

Palabras acertadas

Charla animada

Alegres carcajadas

Manos entrelazadas

Paseo tranquilo

Cielo despejado

Primer encuentro

Caricia tímida

Abrazo envolvente

Beso ardiente

Respiración entrecortada

Susurro anhelante

Tesoro escondido

Pasión desatada

Pelo revuelto

Placer infinito

Momento mágico

Noche memorable

¿Amante bandido?

¿Media naranja?

Relación estable

Amistad incondicional

Amor puro

Vida plena

Cosecha de estrellas

recogiendo estrellas

Como cada noche, salía con su cesta y paseaba sin prisa hasta donde acababa la ciudad. Allí donde las estrellas sí se podían contemplar, el lugar donde la contaminación lumínica no lo inundaba todo.

La chica de las estrellas las recolectaba, todas aquellas que perdían su fuerza y acababan resbalando por los bordes del cielo hasta quedar casi a ras del suelo. Después, regresaba sobre sus pasos y ya en casa se ponía a trabajar con las estrellas:

Las ensartaba en guirnaldas para iluminar.

Hacía bonitos  y elegantes pendientes.

Adornos para el pelo.

Broches para solapas y zapatos.

Algunas las usaba como repuesto de bombillas gastadas.

Las más pequeñas las convertía en anillos.

O para iluminar esferas de reloj.

También iluminaba mentes con la luz que esas estrellas desprendían.

Iluminaba corazones, iluminaba sonrisas…

Las que más éxito tenían eran, sin duda, las que la recolectora de estrellas vendía como borrador de tristezas.

Si el mundo se te queda pequeño… ¿te atreverías a explorar?

extraterrestre

Si el mundo se te queda pequeño, ¿viajarías a otros planetas, te adentrarías en otras galaxias, esquivando meteoritos y agujeros negros? Sin olvidar no chocar con asteroides y siempre, siempre alejándote del Sol.

¿Te atreves a descubrir otras lunas, pisar lugares inexplorados y socializar con otros seres?

Aprender nuevas formas de comunicación, probar nuevos alimentos, conocer otras criaturas y exóticas plantas. Necesitas una nave espacial y pasaporte para aterrizar en todas las superficies, eso sí, sin saber si encontrarás seres hostiles o amigables.

También necesitas un mapa del universo enorme, disponible en tu navegador, para poder elegir mil rutas, cientos de formas de llegar a ese punto en concreto que desees explorar.

Tú serás ciudadano de la Tierra en misión de soñar.

Si se te queda pequeño el mundo… atrévete a viajar con tu IMAGINACIÓN, llegarás tan lejos como el explorador más audaz.

Pintina Cuneo hoy con ganas de volar.

Gracias MªJosé Sánchez, por muchas cosas y hoy también por tu bonita fotografía.

Si paseáis por Instagram ya me tenéis ahí @pintinacuneo

Autor

antonio.izquierdo.ai@gmail.com

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